Día Nacional del Mole Poblano: ¿qué tiene este platillo que conquista hasta el extranjero?
Este platillo reúne historia, tradición y una mezcla de sabores que lo convirtió en uno de los grandes símbolos de Puebla

Aspecto de mole poblano / foto de agencia enfoque
Hay sabores que simplemente saben a Puebla. Basta escuchar “mole poblano” para imaginar una mesa servida, el aroma de los chiles y las especias en la cocina y ese sabor que mezcla lo dulce, lo picoso y lo profundo en un solo plato. Este 7 de octubre, el Día Nacional del Mole Poblano pone nuevamente los reflectores sobre uno de los platillos que más distingue a la entidad.
Y es que el mole no es cualquier salsa. Detrás de cada cucharada hay ingredientes, historia, tradiciones y recetas que han pasado de generación en generación.
Un platillo que cuenta la historia de Puebla
Dicha celebración surgió como una iniciativa del Congreso del Estado de Puebla para reconocer y promover la importancia de este platillo.
Para Lázara Pérez Silva, cocinera tradicional de Huauchinango, el mole representa siglos de historia, el encuentro de dos culturas y la herencia de los pueblos originarios.
Además, explicó que la palabra “mole” proviene del náhuatl y significa salsa o mezcla. Su preparación también mantiene vínculos con las tradiciones de los conventos de Santa Rosa y San Pascualito.
El origen del platillo está rodeado de distintas teorías. Sin embargo, una de las versiones más conocidas sitúa su creación en el Ex Convento de Santa Rosa, en la ciudad de Puebla, alrededor del año 1700.
Desde entonces, su receta ha cambiado con el paso del tiempo, pero el mole continúa ocupando un lugar especial en las mesas.
Más de 20 ingredientes en un solo plato
Ahora viene una de las partes que hacen del mole una verdadera maravilla: su receta reúne una enorme variedad de ingredientes.
En la preparación de origen, que data de alrededor de 1700, existe registro de más de 20 elementos.
Entre ellos aparecen:
- Chile mulato, pasilla, ancho y chipotle, que aportan picor, aroma y color.
- Canela, clavo, pimienta, ajo y comino, que forman parte de la mezcla de especias.
- Almendras y ajonjolí, que suman semillas y frutos secos.
- Tomate, chocolate, pan, vinagre, agua, sal y manteca.
- Y, para completar el plato, guajolote sancochado.
Por supuesto, el mole no se quedó congelado en aquella receta. Con los años, las familias han hecho sus propias versiones y algunas preparaciones actuales incluso incorporan plátano macho o pasas.
Ahí está también parte de su encanto: una receta que conserva sus raíces, pero que sigue cambiando de cocina en cocina.
El mole poblano también cruzó fronteras
El sabor poblano tampoco se quedó dentro de Puebla.
La tradición llegó hasta Estados Unidos, donde se anunció la edición 19 de la Feria de los Moles, que se realizará en el Gloria Molina Grand Park, en Los Ángeles, California.
Esta celebración llevará gastronomía y tradiciones mexicanas a ese espacio y espera reunir a más de 40 mil personas el próximo 11 de octubre.
Así, mientras en Puebla el mole sigue apareciendo en las mesas, en otros lugares también se convierte en una forma de acercarse a la gastronomía y las tradiciones mexicanas.
Día Nacional del Mole Poblano, una celebración con sabor a Puebla
Hablar del Día Nacional del Mole Poblano es hablar de un platillo que reúne muchas cosas en una sola preparación.
Está la historia de los conventos, la herencia de los pueblos originarios, los productos de la región y las recetas que las familias han conservado y transformado.
Para Lázara Pérez Silva, los 217 municipios de Puebla muestran al mundo la riqueza del patrimonio alimentario poblano, sustentado en productos endémicos y recetas heredadas de sus antepasadas.
Por eso, cuando alguien escucha “mole poblano”, no piensa únicamente en una salsa oscura servida sobre un plato. También aparecen los aromas de la cocina, los chiles, el chocolate, las especias y una tradición que ha logrado viajar mucho más allá de Puebla.
Pues después de tantos años, entre recetas antiguas y nuevas versiones, el mole poblano todavía consigue que una mesa se sienta como una celebración.
Te puede interesar;
