La moneda de Morena ya está en el aire

Por Ismael Bermejo
En El Confesionario, las voces morenistas aseguran que la disputa por la Coordinación Municipal de Puebla capital tiene ya a dos actores importantes: Pepe Chedraui y Gaby “La Bonita” Sánchez. Ambos pertenecen a grupos políticos distintos: uno está ligado a quienes actualmente ostentan el poder en el estado y el otro, al grupo que gobernó hasta hace 24 meses.
La Bonita y Pepe llegarán al final de la competencia interna de Morena. Sin duda, se sumarán un par de nombres más, entre ellos los de Rodrigo Abdala y Claudia Rivera, quienes desde hace varios meses aparecen en las encuestas.
Con el anuncio de Laura Artemisa de retirarse de este proceso, al no registrarse, la contienda se concentra en los dos personajes antes mencionados, pese a que ella también había sido considerada en las mediciones y contaba con buenos números entre los perfiles femeninos.
Este proceso, sin duda, no será un día de campo por todo lo que representa. Incluso, se menciona que la dirigencia nacional ha estado muy atenta a todos los pormenores de lo que sucede en la capital.
La moneda que ya está en el aire es muy clara: de un lado está la continuidad, o lo que es lo mismo, la reelección; del otro, un perfil ciudadano y joven.
El tablero político de Morena avanza muy rápido y todos los movimientos son estratégicos. Cada decisión comienza a tener respuesta por parte de los operadores de los distintos grupos.
Serán días muy largos para la 4T en el municipio de Puebla. Primero habrá que esperar las renuncias correspondientes. En este caso, Gaby ya presentó la suya y habrá que esperar la del alcalde, así como las de los demás actores que, como ya se ha mencionado, podrían sumarse a la lista.
El choque de trenes parece prácticamente un hecho. Habrá que esperar cuántos heridos deja y de qué tamaño serán las consecuencias.
Sin embargo, también existe un escenario distinto: que prevalezcan la unidad, el consenso y el interés del partido por encima de los intereses personales.
Insistimos: la moneda está ya en el aire. ¿Y tú, qué cara quieres que caiga?
