17 de octubre de 2026
Enfrentamiento artístico

Estos días Ed Sheeran, Metallica y Los Horoscopos de Durango tienen algo en común. Se encuentran en el ojo del huracán tras presentar declaraciones sobre el actual conflicto en Palestina. Lo que abre la pregunta ¿La música debe ser política?

¿Qué pasó con Ed Sheeran?

Ed Sheraan ha sido duramente criticado por pedir que su música no se involucre con Palestina

Hace ya un mes estalló la polémica en el mundo del espectáculo. El pasado 5 de septiembre en New Jersey durante un concierto de Ed Sheeran, el telonero Macklemore expresó la frase “Palestina libre”.

El rapero profundizó en los estragos del conflicto y aclaró que la crítica no era para la comunidad judía, sino contra las acciones del estado de Israel.

Nueve días después, Macklemore notificó que quedaba fuera de las siguientes fechas de la gira Loop de Ed Sheeran. 

La controversia alcanzó a Ed Sheeran, quien explicó que él no se vio involucrado en la decisión de terminar su colaboración con Macklemore. Afirmó que la decisión fue tomada tanto por la promotora como por los dueños de algunos recintos.

Sostuvo que no quería utilizar su plataforma como un foro político y expresó su preocupación por los seguidores y trabajadores que dependen económicamente de la gira. Recordaremos que Ed Sheeran ha apoyado públicamente al ejército ucraniano en un par de ocasiones.

Esto desencadenó en la salida de los otros teloneros de la gira, tales como Phineas, Lukas Graham, Aaron Rowe y Beoga en solidaridad con Macklemore.

Artistas como Phineas y Roger Waters de Pink Floyd criticaron  la supuesta neutralidad de Sheeran. Remarcando que la música debe ser política.

Roger Waters llegó a comentar: ““Solo tengo un pequeño mensaje… Hay dos tipos de personas en este mundo. Hay personas que hacen lo correcto; el rapero Macklemore sería una de esas personas. Y hay gente, mucha gente, por desgracia, unos pequeños imbéciles… perdón, casi digo una palabrota… o bobos como tú, que hacen lo incorrecto”.

¿Y qué con Metallica?

Esta batalla no termina aquí, puesto que hace unos días James Hetfield de Metallica rechazó los discursos políticos en los conciertos.

Durante un concierto en The Sphere de Las Vegas Hetfield detuvo la presentación para referenciar el caso de Ed Sheeran y Macklemore y sentenciar frente al público “No estamos aquí para influenciarlos con tonterías, ¿de acuerdo?”

Además de defender que la música debe ser un escape de la realidad, no un foro de debate político. Declaraciones que contrastan con el mensaje antibélico que Metallica ha compuesto desde 1983.

La naturaleza de estas declaraciones fracturó a los fans de todo el mundo, puesto que mientras hay quienes defienden el separar el arte de la política, otro sector de fans recordó el mensaje anti guerra de la banda y que el origen del heavy metal está estrechamente ligado a la crítica al poder político y militar. Dos posturas polarizadas sobre si la música debe ser política.

El duranguense al rescate de las comunidades

Por otro lado y de forma sumamente inesperada, artistas como Los Horóscopos de Durango y Los Tigres del Norte también saltaron al ojo público por su posición totalmente contraria.

El pasado 9 de Octubre, durante un concierto en Los Ángeles, Los Horoscopos de Durango, liderados por las hermanas Terrazas, aprovecharon la plataforma para expresar abiertamente su apoyo a Palestina.

La agrupación invitó al escenario a las hermanas palestino-estadunidenses Luna y Ruba Kareem durante la interpretación de Si la quieres.

Antes de comenzar la canción las hermanas gritaron “Viva Palestina”, consigna que Marisol Terrazas respondió: “¡Que viva Palestina! ¡Que vivan las mujeres!”

Tras el concierto Las hermanas Terrazas emitieron un comunicado para señalar a la música como un espacio para la libertad y la empatía.

Señalaron que las consignas del concierto responden a su convicción de que la música no puede ser indiferente antes las causas justas y la búsqueda de paz. Afirman seguir lanzando la voz por un mundo con justicia y dignidad.

Mientras tanto,en Washington D.C. Los Tigres del Norte se presentaron el pasado 15 de Octubre en el célebre Tiny Desk de la NPR.

Durante su presentación llamó la atención el discurso durante la apertura con Somos Más Americanos. Aquí Jorge Hernández  recitó las siguientes palabras.

“Nos compraron sin dinero, el agua del Río Grande. Nos quitaron a Texas, Nuevo México, Arizona y Colorado. También voló California y Nevada. Con Utah no se llenaron, el estado de Wyoming también nos lo quitaron.

Yo soy la sangre del indio, soy latino, soy mestizo. Somos de todos los colores y de todos los oficios. Y aunque le duela al vecino,somos más americanos que todititos los gringos.”

Estos posicionamientos políticos tan claros por parte de agrupaciones icónicas de la música contrastan con la posición de artistas como James Hetfield y Ed Sheeran. Lo que ha abierto un enorme debate sobre el papel del artista frente a decisiones políticas que involucran las vidas de miles de personas.

¿Qué dice la historia?

Desde el origen del arte hace aproximadamente 51 mil años , los humanos nos hemos empeñado en plasmar e inmortalizar cada aspecto de nuestras vidas y nuestros contextos.

Desde las representaciones de cacerías en el paleolítico, La Ilíada de Homero inmortalizando la caída de Troya, o más cercano a nuestros tiempos, El Gran Dictador de Charles Chaplin, película con la que criticó los vicios del régimen alemán de los años 30s y de paso se ganó el veto de Hollywood.

La política es parte del humano y el humano plasma lo que es parte de él. 

Tanto durante la antigüedad, la edad media y hasta el renacimiento, el arte estuvo intrínsecamente relacionado con la religión y las decisiones políticas.

“Todo arte es completamente inutil”

El primer intento de separar al arte de la política se materializó hasta 1790, cuando el filósofo francés Benjamín Constant anotó la frase “el arte para el arte” durante un debate de estética. No fue sino hasta 1835, cuando el poeta Théophile Gautier en su novela Mademoiselle de Maupin atacó a los críticos de arte que exigían un compromiso social o cívico de las obras.

Con el tiempo la idea dio pie al Esteticismo, que en palabras de Oscar Wilde sostenía que “Todo arte es completamente inutil” dándole más peso a la obra que al mensaje que podría estar detrás de esta.

El privilegio de la desconexión.

Filosóficamente se considera que argumentar que “el arte es arte” es un lujo intelectual para quienes no sufren la opresión denunciada en las obras. 

Para comunidades marginadas como los palestinos o los migrantes mexicanos el arte es inherentemente político y pedir que se separe el arte de la política es pedirles que ignoren su propia realidad.

Por otro lado, el silencio frente a las injusticias, como es el caso de Ed Sheeran y James Hetfield, siempre va a beneficiar al opresor. Si como Metallica, un artista retrata la violencia y los horrores de la civilización pero pide que su obra sea tratada como un objeto apolítico para pasarla bien, se puede considerar que está silenciando las denuncias sociales a la par que convierte al sufrimiento humano en mero objeto de consumo.

La responsabilidad de los artistas no es la de ser voceros y defensores de cada evento político que los rodea, sino, el no despojar a las personas de su humanidad para interponer intereses comerciales.

Redactado por Daniela Chávez.

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