Ella es Hilde Dosogne la primera mujer en correr un maratón cada día 

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Durante todo 2024, Dosogne -conocida ya como 'Marathonwoman'- no solo corrió en condiciones climatológicas adversas -el viento y la lluvia fueron sus principales enemigos- sino que al hacerlo durante todos los días del año, tuvo que correr con gripe, con bursitis, con ampollas y hasta con Covid. Sin contar media docena de accidentes que tampoco pudieron con ella. Lo más duro para la corredora, sin embargo, no fue el inusual esfuerzo físico, sino el mental. "La tensión mental es más dura que la física. Por supuesto, físicamente, todo tiene que estar bien. De lo contrario, no puedes correr cuatro horas todos los días. Pero fue un esfuerzo más mental estar allí en la línea de salida todos los días", declaró a Associated Press, tras terminar su última maratón en Gante (Bélgica).

La belga Hilde Dosogne corrió 366 maratones, uno durante cada día del pasado año, y utilizó el reto para recaudar más de 65.000 euros para la investigación contra el cáncer de mama

Hilde Dosogne corrió 15.445 kilómetros durante 2024. Y los repartió a la perfección, algo más de 42 cada día. Es decir, que corrió un maratón diario sin faltar cada uno de los 366 días del año bisiesto, un reto que completó el día de San Silvestre con su última carrera en Gante en olor de multitudes que le aplaudían por su hazaña.

La mujer belga, de 55 años, no es una novata. Está más que acostumbrada a sumar kilómetros en carreras de ultrafondo como el Spartathlon de Grecia de 2023 y 2023, una carrera en la que se completan casi 250 kilómetros del tirón. Eso sí, el reto de tener que correr cada día no es el mismo que prepararse para afrontar una carrera larguísima en una fecha específica. «La parte más difícil fue en realidad la mental, de estar en la línea de salida una y otra vez, eso es algo que subestimé», contó en el programa All Thing Considered.

La atleta explica que a nivel físico se le hizo más difícil al principio porque se sentía muy cansada. «Mi cuerpo tuvo que adaptarse a las restrucciones físicas y me di cuenta de que necesitaba dormir mucho más de lo habitual. Luego empecé a hacer siestas durante el descanso de la comida y eso ayudó mucho», explica.

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