Hermanos Serdán: Los poblanos de la Revolución Mexicana
La casa de los hermanos Serdán está en Puebla y aquí te contamos por qué fue un lugar clave para la Revolución Mexicana

Con 26 salas, la casa de los Hermanos Serdán sigue recordando la historia revolucionaria
La Casa de los hermanos Serdán, ubicada en la ciudad de Puebla, es uno de los símbolos más importantes del inicio de la Revolución Mexicana.
En este lugar vivieron Aquiles, Carmen, Máximo y Natalia Serdán, miembros de una familia comprometida con el movimiento antirreeleccionista que se oponía a la prolongada dictadura de Porfirio Díaz, iniciado por Francisco I. Madero.
Si bien, la Revolución Mexicana fue impulsada por miles de hombres y mujeres, los hermanos poblanos fueron la clave de inicio a este gran movimiento que a día de hoy sigue repercutiendo en nuestro país.
Su casa, ubicada en la Avenida 6 Oriente 206, Centro Histórico de Puebla, fue testigo y resguardo de la historia revolucionaria de México; había sido convertida en un centro de reunión para impulsar la propaganda del movimiento revolucionario, además de un lugar de almacenamiento de armas.
Fue 18 de noviembre de 1910, dos días antes de lo previsto por Francisco I. Madero para iniciar el golpe de estado en levantamiento armado con el Plan San Luis, cuando policías y fuerzas porfiristas, rodearon la casa de los hermanos Serdán, para arrestarlos por la visibilización de tan lioso movimiento.
Aquiles, Carmen y Máximo Serdán, se encontraban en su casa dispuestos a proteger lo que por mucho tiempo habían trabajado y preparado, por lo que se armaron de valor e iniciaron un enfrentamiento armado entre ellos y los policías, donde el primero en caer abatido fue Aquiles Serdán.
Carmen, herida, fue detenida tras ser herida por las balas, pero sobrevivió y siguió participando en la Revolución Mexicana como enfermera tras ser liberada; por otro lado, Máximo Serdán, se escondió en un sótano de su casa, donde tiempo después fue encontrado y asesinado.
Natalia, por su parte, no se encontraba en su hogar,salió del hogar con los siete niños para ponerlos a salvo (dos de ella y cinco de su hermano Aquiles). A ella casi no se le nombra, pero también fue clave para el movimiento, pues además de ser propagandiasta con sus hermanos, ayudaba a transportar armas en costales de harina.

LA CASA DE LOS HERMANOS SERDÁN AÚN GUARDA SU HISTORIA
La Casa de los Hermanos Serdán, se convirtió en el Museo Regional de la Revolución Mexicana tiempo después, como testigo histórico de la lucha revolucionaria en Puebla, conservando artículos originales de los habitantes de esa casa de hace más de un siglo.
Con 26 salas de recorrido, los visitantes podrán recorrer la casa mientras escuchan la historia inédita de los hechos ocurridos en 1910, por un costo de menos de 50 pesos mexicanos, o de manera gratuita los domingos.
La casa, aún conserva los disparos exteriores e interiores de la lucha, además de la esencia de los revolucionarios hermanos.
