Puebla cumple 38 años de como Patrimonio Cultural de la Humanidad

Aquí te explicamos por qué es algo importante para el mundo y lo que implica este título de Patrimonio Cultural 

CATEDRAL DE PUEBLA

La Catedral de Puebla, forma parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad

Celia Sánchez

El 11 de diciembre de 1987, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), reconoció al Centro Histórico de Puebla, como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Este gran reconocimiento se debe a su belleza y preservación arquitectónica, incluyendo sus emblemáticos monumentos como la Catedral, el Antiguo Palacio del Arzobispado y miles de edificios con fachadas de azulejos tradicionales, que son reflejo de la fusión de estilos europeos y americanos en su arquitectura.

Pero, ¿por qué es relevante esto? Cuando la Unesco reconoce algo como Patrimonio Cultural de la Humanidad, significa que ya forma parte de un Listado de Patrimonio Mundial con valor universal excepcional.

Esto, no sólo le da un gran valor histórico al estado, sino agrega valor a la historia, la cultura o la naturaleza del mundo entero. Con este reconocimiento, en este caso Puebla, se compromete a cuidar todo aquello que lo vuelve Patrimonio Cultural de la Humanidad. 

Agregado a esto, crece el interés turístico e incluso académico, pues no cualquier lugar obtiene un reconocimiento de esa magnitud.

LAS IMPLICACIONES DE SER PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD

Todo lo que sea considerado Patrimonio Cultural requiere no sólo sus cuidados, sino también su mantenimiento.

Esto significa a grandes rasgos, que cualquier modificación, reparación o reestructuración que se quiera realizar en las estructuras que lo conforman, tienen que pasar por diversos filtros y procesos.

Si has puesto atención en cualquier parte del Centro Histórico de Puebla, pudiste haber notado que hasta casas tienen letreros que rezan: Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Esto significa que cualquier casa del Centro debe ser preservada como lo ha sido por muchos años, así que si el propietario quisiese pintarla (por poner un ejemplo simple), tiene que recurrir a las autoridades municipales, para que estos coordinencon el INAH el debido proceso para poder llevar a cabo esa modificación, si es que se aprueba.

Sonará tedioso, pero es parte de ser Patrimonio Cultural de la Humanidad, es literalmente como tener un museo al aire libre y por obvias razones, no se puede cambiar algo así porque sí. Tú no vas a un museo y pintas encima de una pintura de antaño, sólo porque tu idea parece mejor.

El Centro Histórico como Patrimonio Cultural de la Humanidad fue reconocido hace 38 años como tal, así como se veía hace tiempo y si bien esto no significa que se dejen “caer” las estructuras, sí se trata de mantenerlas lo mejor (e igual) posible, para no perder ese sello que las distinguió en ese entonces.

About The Author