¿Qué síntomas causa y cómo se contagia la viruela del mono?

Durante décadas, la enfermedad se había detectado principalmente en África central y occidental, pero también comenzó a propagarse en Europa y Norteamérica en 2022
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró a la denominada «viruela del mono» o «viruela símica» una emergencia de salud pública de importancia internacional, por ello, aquí te decimos los síntomas y cómo se contagia
Hasta el momento se desconoce el origen de la viruela del mono. Sin embargo, los roedores africanos y primates como los monos pueden albergar el virus e infectar a las personas.
Durante décadas, la enfermedad se había detectado principalmente en África central y occidental, pero también comenzó a propagarse en Europa y Norteamérica en 2022. La OMS declaró previamente la propagación de mpox como una emergencia sanitaria mundial en julio de 2022 y la finalizó en mayo de 2023.
Sin embargo, en agosto de 2024, la OMS convocó a su comité de emergencia de viruela mitocondrial ante la preocupación de que una cepa más mortal del virus, el clado Ib, hubiera llegado a cuatro provincias africanas hasta entonces no afectadas.
Esta cepa se había contenido anteriormente en la República Democrática del Congo, se trata de una enfermedad viral con síntomas similares a la viruela, pero clínicamente menos grave.
La viruela del mono suele tener una sintomatología más leve que la de la viruela, pues la enfermedad comienza con:
• Fiebre
• Dolor de cabeza
• Dolores musculares
• Dolor de espalda
• Escalofríos
• Inflamación de los ganglios linfáticos un síntoma que no tiene la viruela y agotamiento.
El periodo de incubación, es decir, el tiempo desde que la persona se infecta hasta que tiene síntomas de la viruela del mono suele ser de 7 a 14 días, pero puede oscilar entre 5 y 21 días, es decir, la enfermedad suele durar entre 2 y 4 semanas.
Las personas que pueden tener síntomas de viruela del mono, y aquellas que tienen contacto cercano con ellas, deben comunicarse con su médico si tienen erupciones o lesiones inusuales.
Según la OMS, en casos iniciales el virus de la viruela del mono se transmite a través del contacto directo con la sangre, fluidos corporales, lesiones de la piel o las mucosas de animales que han sido contaminados con el virus.
Además, puede propagarse, a través del contacto cercano, como tocar, besar o tener relaciones sexuales, así como a través de materiales contaminados como sábanas, ropa y agujas, según la OMS.
El virus ingresa al cuerpo a través de heridas en la piel, aunque no sean visibles, del tracto respiratorio o de las membranas mucosas, como son los ojos, nariz o boca, por ejemplo:
• Ocurre una mordedura o arañazo
• Al cocinar inadecuadamente cocción de la carne de animales infectados
• Ante el contacto directo con fluidos corporales o contacto indirecto con material lesionado
• A través de ropa de cama contaminada
La transmisión se produce principalmente por gotículas respiratorias tras prolongados contactos cara a cara con una persona que contrajo el virus «lo que expone a los miembros de la familia de los casos activos a un mayor riesgo de infección».
La infección también se puede transmitir por inoculación o a través de la placenta. Sin embargo, la OMS indica que hasta la fecha no se ha demostrado «que la transmisión de persona a persona por sí sola pueda sostener la infección por el virus de la viruela símica en los seres humanos».
También se puede propagar de persona a persona a través de gotitas respiratorias, generalmente en un entorno cerrado. Cabe señalar que, hasta el momento, existe una vacuna aprobada recientemente para la viruela del mono, pero no está disponible de manera amplia
La vacuna antivariólica, de todas maneras, ha demostrado una eficacia del 85% para prevenir la viruela símica y puede contribuir a que la evolución de la enfermedad sea más leve. Por ello, la MS afirma que la única forma de reducir las infecciones es educar a la población sobre qué los factores de riesgo y cómo reducir la exposición. Por ejemplo, reduciendo el riesgo de transmisión de los animales a las personas evitando cualquier contacto con roedores y primates en regiones endémicas y limitar la exposición directa a la sangre y carne, y su cocción a fondo.
En el caso de transmisión de persona a persona, la OMS indica que es preciso evitar el contacto con personas infectadas con el virus por lo que se recomienda el aislamiento de los pacientes en sus casas o en centros hospitalarios.
