Más enfermedades, menos atención: la realidad de millones de mujeres en México
Las mujeres por estadística sí enferman más, pero también son las que menos se atienden

Personal de la delegación del IMSS en Puebla promueve la campaña permanente “¡Te Toca! Tú 1+1” con pláticas de orientación, auto exploración y mastografías y ultrasonidos para la atención temprana del Cáncer de Mama. //Rafael Pacheco/Agencia Enfoque//
Las mujeres enfrentan más enfermedades y padecimientos a lo largo de su vida y, al mismo tiempo, son quienes menos atienden sus padecimientos de manera oportuna, ¿por qué?
Aunque existe la percepción de que las mujeres “se enferman más” que los hombres, especialistas señalan que biológicamente no es así; sin embargo, sí presentan mayor incidencia en enfermedades autoinmunes como lupus, artritis reumatoide y trastornos hormonales, debido a factores genéticos y hormonales.
A esto se suman padecimientos exclusivos relacionados con la salud reproductiva, como embarazo, menstruación, menopausia, endometriosis, adenomiosis y cáncer cervicouterino.
Además, debemos considerar un factor muy importante: las mujeres son las que normalmente se quedan en casa a cuidar a los niños.
O sea, las mujeres por más que quiesieran atenderse alguna afección, no podrían si tienen la “obligación” de cuidar a las y los niños en casa.
Y por este mismo factor, muchas mujeres, ni siquiera están afiliadas a algún servicio de salud, ya sea porque no trabajan y por ende no tienen un seguro médico, o porque al estar al cuidado de sus hijos, priorizan el seguro para ellos y no para ellas.
Lo dicen las estadísticas
De acuerdo con el estudio “Mujeres y Hombres en México 2024” del INEGI, las mujeres continúan enfrentando mayores desigualdades en acceso a servicios médicos, atención preventiva y bienestar.
El informe advierte que factores como la desigualdad económica, la falta de autonomía, las labores de cuidado y las limitaciones de movilidad afectan directamente la atención médica de millones de mujeres en el país.
Además, durante la etapa reproductiva, la mayoría de las consultas médicas femeninas están relacionadas con embarazo y parto, mientras que la atención preventiva sigue siendo insuficiente.
Las mujeres sí se enferman más por estadística
El estudio también revela que las mujeres presentan mayores índices de obesidad y diabetes que los hombres. En México, la obesidad afecta al 41 por ciento de las mujeres, frente al 32.2 por ciento de los hombres; mientras que la diabetes alcanza al 20.1 por ciento de la población femenina.
Asimismo, las enfermedades cardiovasculares incrementan considerablemente durante la menopausia y posmenopausia, principalmente por hipertensión, diabetes y cambios hormonales.
Otro de los focos de preocupación es la desigualdad en salud sexual y reproductiva, especialmente en mujeres indígenas, rurales y en situación de pobreza, quienes históricamente enfrentan mayores barreras para recibir atención médica digna.
El INEGI concluye que garantizar la salud de las mujeres no solo depende de mejorar hospitales y tratamientos, sino también de combatir desigualdad, violencia, discriminación y pobreza, factores que siguen deteriorando su calidad de vida.
En Puebla se avanza por una salud menstrual digna
En Puebla, existe una importante población indígena femenina, donde todas estas condiciones de vulnerabilidad continúan impactando el acceso a servicios de salud.
Un gran paso en el estado para mejorar la salud las mujeres, lo dio la diputada Celia Bonaga, quien se ha pronunciado en diversas ocasiones a favor de garantizar una salud digna para las mujeres, especialmente en temas relacionados con la salud menstrual.
Como parte de estas acciones, impulsó la instalación de dispensadores de toallas sanitarias en el Congreso del Estado, una iniciativa que representa un avance importante para visibilizar y atender la menstruación desde un enfoque de derechos y dignidad.
La propuesta busca ampliarse próximamente a escuelas, empresas y otros espacios públicos, e incluso llevarse a nivel nacional.
Y es que la salud menstrual continúa siendo un tema rodeado de estigmas y desigualdad. Para muchas mujeres, el acceso a productos de higiene menstrual sigue siendo limitado, por lo que este tipo de iniciativas contribuyen a garantizar derechos básicos que durante años fueron ignorados.
