Comenzó el juego por las sillas municipales

Por Ismael Bermejo
En El Confesionario hay muchas voces que ya se alistan, pues se inscribieron al proceso municipal de Morena. Sin embargo, no todos llegarán primero a la coordinación, después a la candidatura y, posteriormente, a la «silla municipal».
Fueron muchas las mujeres y los hombres que se anotaron, sin contar a los actuales alcaldes y alcaldesas que están pensando en la reelección.
El juego comenzó a moverse y las piezas empiezan a avanzar, pero lo cierto es que, principalmente, las encuestas serán las que determinen el destino de los 217 municipios poblanos.
De acuerdo con lo que sabemos sobre la dirigencia nacional, las capitales del país tendrán un tamiz especial. En este proceso, que parece insulso, se habla de que la decisión vendrá de la morenista número uno de todo el país.
Con este panorama, básicamente, en este momento el partido guinda tiene dos opciones: Pepe Chedraui y Gaby «La Bonita» Sánchez. Nadie de los demás inscritos tiene la más mínima posibilidad; está de más mencionarlos. Realmente, no vale la pena.
Ahora bien, de acuerdo con las encuestas de mayor credibilidad en la entidad e incluso en el país, el alcalde de Puebla aún conserva una ventaja importante. En esos mismos sondeos, «La Bonita» registra la mayor cantidad de negativos.
Lo cierto es que ambos personajes no la tendrán nada fácil. La elección se prevé reñida, a pesar de que la oposición está por los suelos. Sin embargo, existe malestar entre la población: la inseguridad, la economía y la salud son temas que le pegan a la 4T y que podrían detonar un voto en contra.
La decisión está más cerca de lo que muchos piensan y las apuestas siguen corriendo.
Por cierto, en los municipios de Chignahuapan, Huejotzingo, Amozoc, San Martín Texmelucan y Coronango, aunque sus respectivos presidentes municipales se registraron en la convocatoria, no tienen ninguna posibilidad. En esos lugares habrá candidatas y candidatos que tienen la encomienda de enterrar todo lo que huela a los actuales ayuntamientos.
¡Lástima, Margarito! Mejor deberían ir buscando buenos despachos contables y de abogados, por aquello de las malditas dudas.
