De pruebas, entregas y el senador poblano amigo de Rubén Rocha
En el Confesionario se venía escuchando ya desde haces varios meses la relación del actual gobierno de Sinaloa con Los Chapitos”.

EL CONFESOR
Por Ismael Bermejo
En el Confesionario se venía escuchando ya desde haces varios meses la relación del actual gobierno de Sinaloa con la delincuencia organizada, en especial con el grupo ligado al narco denominado “Los Chapitos”.
Por eso cuando desde el Palacio Nacional le piden pruebas a los Estados Unidos de los señalamientos en contra del ex gobernador Rubén Rocha Moya y de ocho personajes ligados a su gobierno, además de un senador de Morena suena completamente absurdo.
Y es que las pruebas que tanto se han pedido en los últimas días desde la mañanera, se disipan con la entrega de dos personajes claves ligados al ex mandatario de Morena. Su ex titular de seguridad y el de finanzas.
Nos referimos a Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega, quienes se entregaron a autoridades de Estados Unidos tras ser acusados de colaborar con el Cártel de Sinaloa, lo que en términos concretos implica que no se necesitan más pruebas, es decir, sino estuvieran involucrados en actos ilícitos, con todo lo que eso implica no se hubieran entregado a la justicia americana.
Este acto tienes ya en jaque al gobierno federal y a muchas figuras ligadas a Morena y la Cuarta Transformación.
Muchas políticos ligados a Rubén Rocha incluso ya han cambiado su narrativa y se les ve preocupados, sobre todo aquellos que presumían su amistad y su relación política, tal es el caso del poblano Ignacio Mier Velazco a quien se sabe el morenista señalado apoyó con mucho dinero durante el pasado proceso interno en el estado, en donde el actual senador y coordinador de la Cámara Alta perdió la candidatura al gobierno del estado.
Nacho Mier, no puede negar su relación con el ex gobernador y solo ellos sabrán hasta donde está su complicidad.
Veamos: el caso contra el gobernador con licencia de Sinaloa se complica luego de la entrega antes mencionada de sus ex colaboradores.
Pero, ¿por qué decimos en “El Confesor” que esta situación complica al gobierno federal y a Morena? De entrada, porque la narrativa sobre la falta de pruebas comienza a derrumbarse. Ya no aplica con la misma fuerza, incluso cuando se intente relacionar con un tema de soberanía. Y en segundo lugar, por el temor de que ambos ex funcionarios decidan “soltar la sopa” o revelar todo lo que saben.
Debemos tener presente que el proceso judicial se centra en acusaciones de sobornos, protección a operaciones de narcotráfico y filtración de información a los llamados “Los Chapitos”.
No cabe duda de que Estados Unidos seguirá combatiendo a estos grupos en México, y la entrega de estos ex funcionarios representa una muestra clara de ello. Además, marca un avance significativo en la investigación, mientras Rocha Moya continúa sin presentarse ante las autoridades del vecino país.
