DESCOMPOSICIÓN DEL TEJIDO SOCIAL O HARTAZGO CIUDADANO

PUEBLA, Pue. 1 Marzo 2025.- Policías municipales se manifiestan con sirenas encendidas en el zócalo de Puebla, para exigir justicia por los dos policías asesinados durante la madrugada en la colonia Del Valle. Con carteles piden la salida del Secretario de Seguridad y mandos superiores. //Mireya Novo/Agencia Enfoque//
Por Ismael Bermejo
En el Confesionario se sabe que en la semana que concluyó se “desataron los demonios” en Puebla, manifestaciones estudiantiles, violencia, cierre de calles, paro de policías, secuestros, quema de negocios y lo más lamentable pérdida de vidas humanas.
Algo pasa en México y el estado no es ajeno, hay enojo social, las y los mexicanos, incluyendo a las y los poblanos, ven más fácil generar violencia, cerrar calles o manifestarse sin un diálogo previo, es decir la salida más factible a muchos de los problemas sociales que se viven actualmente es el disenso, el rechazo, el desacuerdo solo por llevar la contraria, olvidándonos del diálogo, el consenso y las reglas básicas de convivencia.
Ojo en el Confesor se promueve la libertad de expresión, todos los ciudadanos tenemos el derecho a manifestarnos, así lo marca nuestra Constitución, lo que no podemos aceptar es que se afecte la vida de terceras personas de los demás.
Al final de cuentas las demandas universitarias y de los policías municipales se resolvieron dialogando, con mesas de acuerdos, exponiendo sus problemas y encontrando soluciones; el diálogo, las tablas y los buenos oficios conciliadores de la rectora Cedillo y del alcalde Chedraui fueron fundamentales estos últimos días.
El gobierno del estado hizo lo propio en el tema de las dos adolescentes desaparecidas en el municipio de Santa Isabel Cholula, en donde desde los primeros reportes la Secretaría de Gobernación implementó los protocolos correspondientes, desplegando además personal de otras áreas de gobierno para agilizar la búsqueda de las dos jóvenes.
Al interior del Confesionario se escuchan algunas voces de descontento y de enojo ciudadano, sin embargo debe existir conciencia de que los tres órdenes de gobierno (el federal, estatal y municipal) solos no pueden sacar adelante al país, necesitan también de los ciudadanos y que desde la familia se vuelven a promover los valores básicos de convivencia.
De ahí la importancia de hablar de los gobiernos humanistas, como lo hace ya en Puebla, Alejandro Armenta, volver a los valores básicos y combatir la descomposición y el enojo social. Sin duda no es una tarea fácil, pero tampoco imposible, el tener una mejor sociedad no solo depende del gobierno, depende de todos y el centro del tejido social que son las familias juegan un papel muy importante.
