Eminente reelección en la BUAP, aunque la herida no ha cerrado
La reelección de Lilia Cedillo en la BUAP parece segura, aunque persisten secuelas del paro estudiantil que marcaron a la institución.

En el Confesionario se percibe con claridad la inminente reelección de la rectora Lilia Cedillo al frente de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP). Todo indica que la comunidad universitaria contará con cuatro años más de su liderazgo.
Sin embargo, aún persisten las voces críticas de los universitarios que meses atrás protagonizaron la toma de varias escuelas y facultades, lo que generó un ambiente de caos y desestabilización. La actual administración tuvo que aplicarse a fondo para superar esa crisis, pero los rezagos del paro aún son evidentes: la herida no ha cerrado del todo y representa la principal piedra en el camino hacia una sucesión tersa y unánime.
Aunque hoy no se vislumbra un grupo opositor fuerte que pueda competir en el próximo proceso, las secuelas del conflicto estudiantil siguen ahí. Los yerros de algunos funcionarios de primer nivel quedaron señalados en los pliegos petitorios y tendrán que ser atendidos con sensibilidad y corrección.
La rectora Cedillo y su equipo cercano deberán también recomponer la relación con el poder político en turno. La historia demuestra que la BUAP no avanza sin el respaldo del gobierno estatal, y a su vez, el gobierno necesita de la estabilidad universitaria para garantizar gobernanza.
La comunidad universitaria, en general, ganará con la continuidad de Lilia Cedillo. Pero es indispensable corregir lo que ya caducó, cerrar de raíz las heridas abiertas y convertir la experiencia del paro en una lección institucional que evite repetir los errores del pasado.
