EN UN AÑO, ARMENTA CONCRETÓ RUMBO Y BIENESTAR CON SELLO HUMANISTA
En El Confesionario se escuchan voces que ya perciben el sello del gobernador Alejandro Armenta en el estado.

Por Ismael Bermejo
En El Confesionario se escuchan voces que ya perciben el sello del gobernador Alejandro Armenta en el estado, a un año de haber tomado protesta.
El mandatario estatal entendió desde su primer día de gobierno que era necesario contar con una administración cercana, humanista y de la mano de la transformación que, desde la federación, impulsa la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Alejandro Armenta es un gobernador que no descansa: activo, perfeccionista y exigente con su gabinete, lo que incluso ha provocado cinco cambios importantes dentro de su administración.
En estos primeros 365 días, el gobernador ha trabajado de manera prioritaria en rubros como la seguridad, el bienestar social y, sobre todo, con una mística de honestidad que sin duda imprime su sello y marca el rumbo de su gobierno.
Para propios y extraños, en este lapso Puebla ya presenta resultados concretos en diversas áreas, colocándose como un referente nacional de un gobierno cercano al pueblo.
Aquí, en El Confesor, se pueden destacar algunas de sus principales obras y acciones, como la puesta en marcha del CEPOSAMI, las Casas Carmen Serdán y la Obra Comunitaria realizada en los 217 municipios poblanos, con un sello muy característico: la participación ciudadana, donde la gente decide qué obras se priorizan. De igual manera, resalta el fortalecimiento en materia de seguridad, con nuevas unidades, vigilancia aérea, capacitación, armamento, chalecos y tecnología de última generación.
En un magno evento que contó con la presencia de todos los sectores locales y de personajes nacionales, como la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, Armenta Mier rindió su Primer Informe de Labores, destacando resultados concretos en seguridad, bienestar social, obra comunitaria y desarrollo económico, bajo una visión humanista.
En este periodo también se invirtieron más de mil 240 millones de pesos, se adquirieron 237 patrullas y se instalaron 13 torres de videovigilancia.
En el rubro de bienestar social, más del 67 por ciento del gasto programable se destinó a salud, educación y vivienda. Programas como Salud Casa por Casa, apoyos a niñas, niños, jóvenes y madres trabajadoras, así como la atención a más de un millón y medio de personas mediante programas federales, han sido fundamentales.
Además, más de 5 mil obras en los 217 municipios, con comités encabezados por mujeres, fortalecieron la participación social y la equidad territorial.
Los números no mienten. En 365 días de gestión, el gobernador Alejandro Armenta ha demostrado que el estado sí puede tener otro rostro, uno de desarrollo y bienestar para todas y todos. Lástima para aquellos que lo dudaban e incluso han hecho hasta lo imposible para que le vaya mal a Puebla desde el Senado y el Congreso de la Unión.
Y si así fue el primer año, no hay duda de que en los cinco que restan de gobierno, Puebla alcanzará un gran crecimiento y desarrollo a nivel nacional.
