Experiencia o experimento para Puebla
Puebla capital no está para experimentos, y mucho menos para improvisaciones, necesita certeza, certidumbre y confianza

EL CONFESOR
En El Confesionario hay una idea muy clara: Puebla capital no está para experimentos, y mucho menos para improvisaciones. La cuarta ciudad más importante del país necesita certeza, certidumbre y la confianza de que quien llegue a la alcaldía lo hará para gobernar, no para aprender.
La historia no miente. Cuando a la Angelópolis han llegado gobernantes con experiencia, los resultados han sido positivos; pero cuando se ha improvisado, las y los poblanos han terminado pagando las consecuencias.
Hasta este momento, y con la mira puesta en la elección del próximo año —en la que se renovarán los 217 ayuntamientos, 41 diputaciones locales y 25 federales en toda la entidad—, son muchas las mujeres y los hombres que han manifestado su interés por participar.
En ese escenario, también hay quienes han abusado de sus aspiraciones. De pronto aparecen nombres de personajes que difícilmente generan propuestas serias, pero que vemos hasta en la sopa, aunque sin posibilidades reales de competir. Son muchos los nombres que circulan; sin embargo, a estas alturas y a pocos meses de que se definan las candidaturas, ni siquiera vale la pena mencionarlos.
No obstante, algunos partidos ya cuentan con perfiles claramente identificados, con experiencia y trayectoria, lejos de la improvisación.
En Morena, por ejemplo, destacan dos nombres: el de Laura Artemisa García Chávez, en caso de que la candidatura corresponda a una mujer, y el de José Chedraui Budib, si el partido opta por un hombre.
Ambos personajes pueden despertar simpatías o rechazos; tienen seguidores y también detractores. Sin embargo, de acuerdo con las encuestas más serias y los sondeos profesionales, son quienes registran los mejores números al interior de la Cuarta Transformación, considerando las variables que Morena suele tomar en cuenta para definir sus candidaturas.
A ninguno de los dos se le puede cuestionar la experiencia, la trayectoria ni el trabajo realizado en Puebla. Será cuestión de tiempo para saber si alguno termina siendo el abanderado del movimiento.
Mientras tanto, seguiremos viendo desfilar propuestas de humo, perfiles sin conocimiento ni experiencia que, más temprano que tarde, descubrirán que sus aspiraciones, en el mejor de los casos, podrían alcanzar una diputación local o federal, pero difícilmente la presidencia municipal de la capital.
Puebla ya no quiere experimentar. Necesita consolidar el rumbo para convertirse en una gran metrópoli, y hoy los dos nombres que concentran esa posibilidad son los de Laura Artemisa García Chávez y José Chedraui Budib.
De las opciones de la oposición, que también comienzan a moverse con mayor intensidad y entre las que existen perfiles con trayectoria, así como otros con escasas posibilidades, hablaremos en próximas entregas.
