¿Nayeli Salvatori y Graciela Palomares, la antítesis de la política poblana?
Nayeli Salvatori y Graciela Palomares,se burlaron de hombres adultos mayores, criticando su olor, su piel y su apariencia física.

EL CONFESOR | ¿Nayeli Salvatori y Graciela Palomares, la antítesis de la política poblana?
En El Confesor iniciamos la semana con una pregunta: ¿las y los políticos poblanos también pueden ser influencers? Sobre todo en esta era digital, donde la comunicación es más abierta y busca nuevos canales para conectar con la ciudadanía.
Este cuestionamiento surge a raíz de la nueva polémica protagonizada por las diputadas locales de Morena, Nayeli Salvatori y Graciela Palomares. En redes sociales, ambas se burlaron de hombres adultos mayores, criticando su olor, su piel y su apariencia física.
No es la primera ocasión en que ambas legisladoras generan polémica, malestar y rechazo. Con frecuencia se convierten en tendencia por sus comentarios, desplantes, declaraciones o acciones. No obstante, dichas acciones poco tienen que ver con su labor en el Congreso del Estado.
Desde hace meses, la discusión gira en torno a si sus declaraciones fuera del Poder Legislativo generan un debate ético y democrático.
Ambas se justifican asegurando que también crean contenido para redes sociales e incluso presumen contar con miles de seguidores. Es decir, se asumen como influencers. Sin embargo, la pregunta es inevitable: ¿qué debería ser más importante, desempeñarse como diputadas o construir una comunidad en redes sociales?
Es cierto que vivimos una evolución natural de la comunicación, donde la atención pública migró de los medios tradicionales a las plataformas digitales. Sin embargo, esa nueva realidad también exige ética, congruencia y valores para evaluar la pertinencia de los mensajes que emiten quienes ocupan un cargo público. Además, es necesario equilibrar los contenidos y medir las palabras, conscientes de los riesgos que implica privilegiar el espectáculo por encima de las propuestas y del debate de fondo.
Hoy podemos discutir prácticamente cualquier tema. Lo importante es la forma, pero también el fondo. Y, por supuesto, importa quién lo dice y desde qué posición lo hace.
En el caso que nos ocupa, todo indica que las diputadas Grace y Nay buscan adoptar las lógicas, formatos y narrativas propias de las redes sociales para construir comunidades digitales. Esto ocurre ante la falta de resultados legislativos y de una mayor aprobación entre un sector de la ciudadanía. De hecho, parecen buscar a toda costa la validación pública, olvidando que fueron electas para representar a los poblanos. Así, no deben desempeñarse como creadoras de contenido.
Si partimos de que la antítesis de la política es la antipolítica, el dogmatismo extremo y la confrontación, resulta preocupante que se rechace el diálogo y se pretenda imponer una sola visión de las cosas. A veces, se quiere que esa visión sea incuestionable. Esa dinámica suele alimentar la polarización y la desinformación.
El debate vuelve a estar sobre la mesa: ¿qué merecen las y los poblanos? ¿Políticos con vocación de servicio, preparación y una visión clara del interés público? ¿O creadores de contenido cuya prioridad sea acumular seguidores en redes sociales? Para lograrlo, algunos recurren a la frivolidad, la confrontación o mensajes que dividan a la sociedad.




