Puebla: La Tradición que se Convierte en Motor Económico
Puebla, con su profundo arraigo cultural, es el ejemplo perfecto de cómo el calendario gastronómico y ancestral se transforma.

Por Arturo Hernández Davy
La Riqueza Oculta en Nuestras Raíces
En un mundo que a menudo prioriza la economía global, es fácil olvidar que una de las fuentes de riqueza más robustas y sostenibles reside en nuestras propias tradiciones y festividades. Puebla, con su profundo arraigo cultural, es el ejemplo perfecto de cómo el calendario gastronómico y ancestral se transforma en un poderoso motor económico que beneficia directamente a miles de familias.
La temporada de festejos en el estado no es solo un motivo de celebración, sino una verdadera agenda de negocios que arranca con fuerza cada año.
Del Chile en Nogada a la Ofrenda Monumental
El pistoletazo de salida lo da, sin duda, el Chile en Nogada. Este exquisito platillo, que une la mesa con la historia, genera un impacto económico monumental. Las cifras hablan por sí solas: con una producción estimada de 4 millones de chiles y una derrama económica que roza los 2 mil millones de pesos, la nogada no solo deleita paladares, sino que dinamiza toda una cadena productiva. Desde San Andrés Calpan hasta Puebla Capital, se benefician cocineras tradicionales, hoteleros, y productores de nuez, granada y manzana.

Pero la bonanza no se detiene. Dando continuidad a la tradición del Mole de Caderas en Tehuacán, la gastronomía se enlaza inmediatamente con las celebraciones de Día de Muertos.
Puebla, el corazón de la festividad, se erige como el gigante de la flor de Cempasúchil, aportando un impresionante 72% de la producción nacional. Zonas como el Valle de Atlixco, Huaquechula y Palmar de Bravo se llenan de vida, generando empleo y concentrando la producción de esta flor ceremonial y del infaltable pan de muerto. Es esta gama de productos y costumbres la que consolida a Puebla como un estado líder en generación de riqueza a través del patrimonio.
Promoción y Conexión para el Mañana
Ante este panorama, es vital que la acción gubernamental acompañe y amplifique este flujo comercial. En este sentido, la coordinación entre el Gobernador Alejandro Armenta y la Presidenta Municipal de Atlixco, Ariadna Ayala, ha sido clave en la intensificación de las acciones de promoción turística.
Un ejemplo palpable de visión estratégica es la reubicación de la caseta de cobro de la Vía Atlixcáyotl. Tal como lo anunció el Coordinador General de Gabinete, José Luis García Parra, esta medida no solo agilizará el tránsito en la zona, sino que conectará de manera más eficiente al sur del estado con Morelos, Oaxaca y Guerrero, inyectando aún más visitantes y capital en la ruta turística poblana.
De Mi Escritorio: Luces que Atraen Inversión
El cierre del año mantiene el ritmo acelerado. En la Sierra Norte, Chignahuapan se viste de gala con su espectacular árbol navideño de más de 68 metros y su esfera monumental de 12 metros de diámetro. Este despliegue lumínico no es solo un adorno, sino un poderoso imán para el turismo.
Con una afluencia calculada de más de 700 autobuses turísticos cada fin de semana, la Feria Nacional de la Esfera y la villa iluminada de Atlixco son puntos de encuentro para visitantes nacionales, extranjeros y figuras del ámbito cultural y político. El compromiso de líderes locales como Juan Rivera Trejo en Chignahuapan se traduce en un impacto directo para los artesanos y comerciantes que ofrecen truchas, barbacoa, antojitos y productos con el sello de la marca «5 de Mayo».
La lección es clara: proteger y promover nuestra identidad cultural es la mejor política económica. Las festividades y tradiciones no son gastos, son inversiones en la economía local que nos permiten seguir exponiendo a Puebla como un referente nacional.
