TRIUNFO CON SABOR AMARGO
Lilia Cedillo ganó la reelección en la BUAP con amplio apoyo de académicos y administrativos, pero los votos estudiantiles reflejan inconformidad.

Por Ismael Bermejo
En el Confesionario se escuchan las voces de los participantes en la elección de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), donde se destaca el amplio respaldo obtenido por parte de académicos y administrativos.
No ocurrió lo mismo con el voto estudiantil, ya que entre los dos contrincantes de Lilia Cedillo sumaron 40 mil 619 sufragios, frente a los 34 mil 617 que obtuvo la rectora.
En total, la doctora Cedillo alcanzó 41 mil 105 votos, mientras que Cansino y Paredes reunieron 41 mil 569 sufragios, con todo lo que ello implica.
A toro pasado, no cabe duda de que el paro estudiantil de principios de año marcó en buena medida los resultados de la jornada del pasado miércoles. Incluso, facultades como la de Filosofía y Letras se manifestaron en contra del proceso.
Los números no mienten: Lilia Cedillo iniciará su segundo periodo al frente de la Máxima Casa de Estudios, legitimada con el apoyo del personal docente y administrativo, piezas clave para el funcionamiento diario de la universidad.
No obstante, tanto ella como su equipo tendrán que trabajar a marchas forzadas con las y los estudiantes, que siguen mostrando inconformidad con varias demandas que surgieron del paro estudiantil y que aún no han sido atendidas.
El crecimiento académico y de infraestructura de la BUAP está garantizado con la doctora Cedillo. Serán cuatro años más de consolidación y desarrollo.
El reto principal será entender qué llevó a los estudiantes a votar en su contra, qué los mantiene molestos y cuáles son los canales de diálogo para atender sus demandas. Si la rectora logra tender nuevamente puentes de reconciliación, la BUAP seguirá siendo un ejemplo a nivel nacional.
