Quien dijo que el cine mexicano es malo, no conoce su historia

Imagen especial// Collage del cine de oro mexicano
Quien dice que el cine mexicano es malo, quizá no conoce su historia.
Cada 15 de agosto, México celebra el Día Nacional del Cine Mexicano, una fecha establecida en 2017 para reconocer la importancia cultural de nuestra cinematografía.
Pero la historia comenzó mucho antes.
Un 15 de agosto de 1896, en la Ciudad de México, se realizó una de las primeras exhibiciones públicas del cinematógrafo en México, apenas unos meses después de su presentación en París.
Del cine mudo a la Época de Oro
Entre las primeras películas mexicanas se nombra 1810 o Los Libertadores de México (1916), una cinta muda y en blanco y negro.
En 1931 llegó Santa, de Antonio Moreno, considerada la primera película sonora mexicana con banda musical sincronizada.

Y en 1936 llegó una cinta que cambiaría la historia: Allá en el Rancho Grande, de Fernando de Fuentes.
Su éxito traspasó fronteras y ayudó a iniciar la llamada Época de Oro del cine mexicano.
Fue entonces cuando México produjo clásicos como María Candelaria, Nosotros los pobres, Ustedes los ricos, Enamorada, Salón México y Los olvidados.

Nacieron las grandes leyendas
También surgieron figuras que se convirtieron en parte de la identidad mexicana.
Pedro Infante, Jorge Negrete, Pedro Armendáriz, Arturo de Córdova, María Félix, Dolores del Río y Sara García conquistaron las pantallas y, en muchos casos, también los escenarios musicales.
El cine mexicano incluso llevó sus historias y estrellas a otros países, convirtiéndose en una de las industrias cinematográficas más importantes de habla hispana en aquellos años.

Más que películas
El cine mexicano ha retratado nuestros pueblos, barrios, tradiciones, conflictos y formas de entender la vida.
Por eso, decir que “el cine mexicano es malo” es reducir más de un siglo de historias a unas cuantas películas.
Porque antes de las plataformas, los efectos digitales y las grandes producciones, México ya sabía contar historias que el mundo quería ver.




