Acatlán y Chignahuapan, los ejemplos que Morena debe evitar en 2027
En El Confesionario cada vez son más las voces que se quejan del mal desempeño de sus autoridades municipales en Chignahuapan y Acatlán

El Confesor
En El Confesionario cada vez son más las voces que, a lo largo y ancho del estado, se quejan del mal desempeño de sus autoridades municipales, de sus excesos, de sus frivolidades y, sobre todo, de la poca visión que tienen para impulsar políticas públicas. En síntesis, por no saber gobernar.
Los casos más sonados y mediáticos tienen que ver con autoridades que llegaron al cargo bajo las siglas de Morena.
La lista la encabezan dos personajes que han hecho todo, absolutamente todo, para ocupar los primeros lugares. Son Guadalupe Bárcena y Juan Rivera Trejo, presidentes municipales de Acatlán de Osorio y Chignahuapan, respectivamente.
Hablemos primero del municipio mixteco. Desde el primer día de su administración, “Lupita” Bárcena se empeñó en hacer mal las cosas. Además de ganarse el rechazo de una parte importante de la población por sus malos tratos, también ha sido señalada por sus excentricidades. Además, su estilo de vida, para muchos de sus gobernados, se ha convertido en motivo de críticas.
Del tema sentimental no hablaremos en esta entrega. Sin embargo, su relación con el exsecretario de Seguridad Pública del municipio, que posteriormente culminó en matrimonio, terminó convirtiéndose en un nuevo episodio de cuestionamientos para su administración.
Todo lo anterior mantiene a la alcaldesa en uno de los momentos más complicados de su gestión.
En las últimas semanas se han registrado plantones en el primer cuadro de la ciudad. Además, el ayuntamiento ha sido tomado por manifestantes, existen regidores que han expresado públicamente su inconformidad y, además, ya se desarrollan auditorías por parte de las autoridades competentes.
Todo indica que los días de la llamada “presidenta enamorada” podrían estar contados, al igual que sus aspiraciones políticas futuras. También parece que Morena terminará pagando el costo político de una administración ampliamente cuestionada.
El caso Chignahuapan
Y si hablamos de gobiernos polémicos, el caso de Juan Rivera Trejo, mejor conocido como “El Diablo”, tampoco pasa desapercibido.
En muy poco tiempo, este personaje ha demostrado —según sus críticos— que su prioridad no ha sido gobernar. En cambio, ha privilegiado los excesos, la frivolidad y la imagen en redes sociales, respaldado por la estrategia de sus asesores.
A Juan Rivera también podría durarle poco el gusto de despachar desde el Palacio Municipal de Chignahuapan. Pues dentro de Morena cada vez son más quienes consideran que impulsarlo como candidato fue un error político.
En este Pueblo Mágico, las posibilidades de que Morena pierda el gobierno municipal en la próxima elección son reales. Por otro lado, el desgaste de la administración y el descontento de una parte de la ciudadanía hacia Juan Rivera y su círculo cercano, incluida su esposa Isabel Peñuñuri, han comenzado a reflejarse en el ambiente político del municipio.
Para Morena y sus aliados, estos dos casos de administraciones cuestionadas encienden los focos rojos rumbo a 2027. Por lo tanto, la selección de candidatas y candidatos tendrá que ser mucho más cuidadosa si el partido pretende conservar buena parte del terreno político que ha ganado en los últimos procesos electorales.
