5 de agosto de 2026

La culpa no es de ellas, sino de quien las hizo diputadas

El caso de las legisladoras ya dio la vuelta al país. Hoy, prácticamente todos saben qué significa la frase “huelen a baúl”, con la que se refirieron a los hombres mayores.

La culpa no es de ellas, sino de quien las hizo diputadas

La culpa no es de ellas, sino de quien las hizo diputadas

Por primera vez, las voces en el Confesionario se han unido para reprobar y señalar la actitud de las diputadas locales de Morena, Nayeli Salvatori y Graciela Palomares, tras sus desafortunados comentarios en contra de los hombres adultos mayores.

El caso de las legisladoras ya dio la vuelta al país. Hoy, prácticamente todos saben qué significa la frase “huelen a baúl”, con la que se refirieron a los hombres mayores.

“Los grandes ya huelen diferente” fue otra de las expresiones utilizadas durante el polémico contenido, en el que también participaron Nadia de la Rosa e Hilda Salvatori, quienes, junto con las diputadas, no dudaron en ironizar sobre los hombres mayores de 45 años.

Esta pifia digital provocó una fuerte reacción. Las legisladoras, que también se han desempeñado como creadoras de contenido en redes sociales, recibieron un severo llamado de atención por parte de la dirigencia nacional de Morena.

Ariadna Montiel, visiblemente molesta por lo ocurrido, dejó en claro que, si la decisión dependiera de ella, ambas deberían perder sus derechos partidistas.

En ese sentido, ya se habla de una posible sanción por parte de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia.

La estrategia de Morena parece clara: marcar distancia de las diputadas y dejar en evidencia que sus declaraciones no representan la visión ni los principios del movimiento que enarbola la Cuarta Transformación.

Y es justamente aquí donde surge una pregunta inevitable: ¿cuando Morena las postuló desconocía el historial público de ambas políticas o, por el contrario, fue precisamente su popularidad en redes sociales y su vínculo con un público distinto al político lo que terminó llevándolas a una curul?

En este momento, seguramente en el partido guinda ya se encendieron las alarmas, sobre todo porque el próximo año los ciudadanos elegirán nuevos representantes en 17 estados del país.

Morena, al igual que el resto de los partidos políticos, tendrá que ser mucho más cuidadoso en la selección de sus candidatos. Casos como el de Salvatori y Palomares obligan a revisar con mayor profundidad no solo la popularidad de quienes aspiran a un cargo, sino también su capacidad para representar con responsabilidad a la ciudadanía.

Paradójicamente, aquello que en algún momento fue considerado su principal fortaleza —su presencia en redes sociales— hoy parece convertirse en su mayor debilidad.

Entonces surge otra pregunta: ¿de quién es realmente la culpa? ¿De las diputadas por sus declaraciones o de quienes las eligieron como candidatas y, posteriormente, como legisladoras? Sin dejar de lado, por supuesto, la responsabilidad de los ciudadanos que les otorgaron su voto.

El caso del “olor a baúl” podría convertirse en un parteaguas en la vida política de Puebla e, incluso, del país.

Por cierto, queda una última interrogante: ¿serán suficientes las disculpas públicas, las lágrimas y la cancelación del pódcast para resarcir el agravio causado? ¿O el costo político apenas comienza?

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