Las rápidas

Las rápidas del Observador MX
Por la Redacción :
La viuda abre brecha
La que no brilla y a la que ya nadie pela es Olga Romero. Mientras ella se desvanece, la viuda de Barbosa parece abrirse paso en el nuevo grupo de poder: este miércoles organizó una comida para Pablo Salazar y el comité que, en los hechos, él ya dirige.
La gran ausente fue Olga. Ya ni en su propia casa política la respetan: el comité no la fuma y la viuda comienza a comerle la candidatura por Tehuacán.
Tonantzin, firme
A Tonantzin Fernández nadie la baja de la reelección en San Pedro Cholula. Suenan nombres, varios se mueven y otros tantos presumen apoyos, pero hasta ahora ni Nay Salvatori, ni Pablo Salazar ni Luis Alberto Arriaga consiguen desplazarla.
Mucho ruido alrededor, pero Tonantzin sigue sentada en la candidatura.
San Andrés en llamas
Donde las cosas comienzan a calentarse es en San Andrés Cholula. Mientras Mundo intenta esquivar la tormenta, su esposa ya opera abiertamente la reelección.
El PAN, para variar, se pelea con el único grupo que todavía le aporta fortaleza en el estado; y Morena sigue sin saber quién podría dar una batalla seria por esa tierra.
Todos quieren San Andrés, pero nadie parece tener el control.
Villegas quiere todo
Andrés Villegas dispara para todos lados: se promociona para presidente municipal, diputado local, diputado federal y hasta para quedarse con el lugar de Pavel Gaspar.
Quiere aparecer en todas las boletas, aunque sus resultados apenas le alcanzan para concluir su periodo como diputado y cargar con su nulo trabajo al frente del Consejo Estatal de Morena.
Mucha aspiración para tan pocos resultados.
La joya de la corona
Norma Layón contra Vianey García: esa parece ser la batalla por la diputación federal.
Una llega después de quedar borrada en Carreteras de Cuota; la otra presume un camino construido desde el Congreso de la Unión.
La disputa apenas comienza, pero la pregunta ya está sobre la mesa: ¿quién se quedará con esa joya de la corona?
A Chignahuapan se lo está llevando el Diablo
El pésimo gobierno municipal en este Pueblo Mágico, que se ve reflejado en la falta de estrategias para combatir la inseguridad, lo sigue colocando entre los municipios más violentos del estado.
Los últimos y lamentables acontecimientos son muestra de ello.
Y, a todo esto, uno se pregunta: ¿qué hace el alcalde Juan Rivera, conocido como “El Diablo”?
El incremento de los hechos violentos preocupa ya a las autoridades estatales, que saben que, antes de la llegada de la actual administración, los niveles de inseguridad estaban muy por debajo de la realidad que hoy enfrenta el municipio.




